Luego de dos años, se llegó a un acuerdo entre la comisión directiva y la Policía Departamental de Entre Ríos para que, a partir de la fase final, vuelva a concurrir a las canchas del fútbol local la parcialidad rival.
El miércoles por la noche se llevó a cabo una reunión comunicativa dirigida a delegados, dirigentes y capitanes de los equipos clasificados a los octavos de final.
Un poco más de 2 años hubo que esperar para que vuelvan los visitantes a la LPF. Marcos Antoniow, jefe de la Policía Departamental de Entre Dios, tomo la voz en la junta. El uniformado hizo hincapié en que es una decisión «para que la familia y el socio pueda volver a la cancha sin sufrir incidentes». Además, pidió a dirigentes y capitanes que hablen con su gente para que no haya disturbios, «porque el único afectado es siempre el club». Sin embargo, a pesar de que se levantó la restricción, se tomará como una prueba piloto.
Desde la departamental se comunicó que la fecha se disputará el domingo en su totalidad, a pesar de que Patronato juega el mismo día por la Superliga y que hay semifinales en el Paraná Campaña. Lo único que estará prohibido serán los «trapos y las banderas por cuestiones de seguridad, para que los policías puedan ver todo lo que ocurre detrás».
Consultado por un hipotético cruce entre Sportivo Urquiza y Peñarol (dos parcialidades con mucha pica en la LPF) el Jefe de la Departamental dijo “Sportivo – Peñarol es una excepción, sale de todo parámetro. En caso de que se dé, evaluaremos y tomaremos cartas en el asunto».
Otro de los conflictos que se plantearon en la reunión fue que algunas canchas recibirán tres equipos. Por ejemplo: en cancha de Ministerio, el local recibirá a Don Bosco en primera y a Argentino Juniors en Sub20. Esto significa que habrá dificultades a la hora de compartir el vestuario visitante y la tribuna. Sin duda, un problema que el ente regulador tendrá que resolver de alguna manera.