Desde que Patronato arrancó con la pretemporada, el cuerpo médico del plantel constantemente trabaja con diferentes futbolistas.
Por Gabriel Obelar
“Sale uno y entra otro, ja”. Esas fueron las palabras de Carlos Tuti Jacob, uno de los kinesiólogos del plantel, cuando La Cábala le consultó sobre su trabajo, que no para hace unas semanas.
Los cierto, es que las palabras del profesional las debe de expresar todo el cuerpo médico de Patronato, que desde el día 1, cuando comenzó la pretemporada, no para de trabajar. Con el correr de las semanas, una cara nueva se suma a este apartado. Algunos por molestias físicas poco graves; otros, con problemas con algo de complejidad.
Primero fueron Spinelli, que con su fractura en la tibia, se recupera aparte. Misma situación para Mauricio Carrasco, que paso a paso trata de aliviar su rotura de meniscos y ligamentos de la rodilla derecha.
Con el tiempo, se sumó Iván Furios desde el arranque y Jonathan Ferrari con Nicolás Bertocchi trabajaron con Hermidas y compañía en la semana más dura de la pretemporada. Misma situación para Arnaldo González, por una inflamación en el tobillo.
Con el correr de los días, Lucas Márquez tuvo una lesión y volvió a trabajar con los kinesiólogos y médicos y aún permanece allí, luego de haber salido de una larga recuperación por una pubalgia.
Más masivo fue el trabajo que le tocó afrontar al cuerpo médico post Villa Dálmine. Allí Walter Andrade, Abel Masuero y Ezequiel Garré se sumaron a los tratamientos para recuperarse de las molestías. Días más tarde, luego del amistoso ante Colón, Furios volvió y lo acompañó Renzo Vera.
En el último tiempo, pocos son los futbolistas que se mueven aparte, estando casi siempre los que sufren lesiones de mayor gravedad como Rafa (Márquez), Tomy (Spinelli) y Chueco (Carrasco). Pero una cara nueva, al menos, siempre hubo sumándose a la enfermería.
¿Estarán cansados? ¿Pasó factura la pretemporada tan extensa que se está haciendo? ¿Las canchas en las que juegan producen dolencias? No se sabe cuál es el motivo, más allá de que el futbolista está expuesto a esto. Lo cierto es que en Patronato, por el momento, la enfermería no descansa.