El Chelo dialogó con La Cábala en el final del entrenamiento vespertino, en el que remarcó: «Queremos revertir la imagen ante Independiente» y a la vez, coincide con Rubén Forestello respecto al cambio de esquema: «Acorta mucho las líneas y estamos más resguardados», admitió.
Ya se palpita lo que será el partido ante Boca en la Bombonera y Marcelo Guzmán también lo vive de una manera especial: «Jugué con Quilmes, en la Reserva como preliminar. Así que las expectativas son muy grandes, por lo que significa el partido, no solo porque es Boca y en esa cancha, sino porque queremos revertir la imagen de lo que fue el partido ante Independiente».
En relación al cambio de esquema y la idea que se tratar de llevar a cabo, tiró: «Hay jugadores rápidos por afuera y tratar de retroceder y ser un equipo corto y que haya poco espacio entre líneas y en campo nuestro para que ellos no exploten su virtud de tocar corto y salir rápido con su velocidad. Puede ser un planteo muy bueno».
A la vez, contó: «Sabemos que los dos laterales pasan a la vez y tienen buen juego exterior. Ellos pueden atacar por los dos costados, así que habrá que estar atento. Si juegan Gagliardi y Comas, será una solución para Gemi y Rafa (Márquez) y vamos a estar más protegidos por adentro. Puede ser inteligente, pero trataremos de ir a buscar el partido».
Por la preparación en cuanto a la cabeza, mencionó: «Obvio que el entorno te lleva, pero cuando arranca el partido tenemos que enfocarnos en el juego y estar atentos, porque no se va escuchar nada. Las voces no las vamos a escuchar, habrá que mirarse o manejarse por señas. Tuve la posibilidad de estar ahí y cuando cantan todo, no se escucha. Hay que tratar de abstraerse de ese entorno y pensar en nosotros».
Por: Gabriel Obelar