Chamaco ya trabaja a la par de sus compañeros y en diálogo con La Cábala, contó cómo fue su largo tiempo de recuperación: «No era una lesión cualquiera y no tenía un tiempo determinado para regresar y me desesperaba más».
«Estoy muy contento. Se hizo larga la espera». Y vaya que se notó el peso que se sacó de encima el mediocampista central de Patronato, que luego de largos meses, puede volver a tener minutos con la pelota a la par de sus compañeros.
«Me fastidiaba mucho estar siempre en kinesiología y no saber en que momento podía volver. No era una lesión cualquiera y no tenía un tiempo determinado para regresar y me desesperaba más. Ahora puedo trabajar con pelota, el tobillo me deja y muy contento», contó.
«Es feo estar adentro. Caían los lesionados y todos salían antes que yo y es feo. Lo más feo era no tener un tiempo para volver, sino que esperar que el dolor se fuera».
A la hora de hablar de cómo fue la recuperación, Marcos dijo: «Me infiltré con un ecógrafo en la zona. Con el tiempo disminuyó el dolor, arranque a trotar. Había tiempos donde se iba el dolor y volvía, pero por ahora no volvió, por momentos me molesta, pero no es algo que aumente. Esperemos seguir así», rogó.
Respecto a lo que viene, indicó: «Ya tengo el alta. Me falta mucho desde lo físico y lo siento, en las prácticas, los reducidos, en la coordinación y potencia me falta mucho, pero de a poco se va agarrando eso».
Sobre el cariño de los hinchas, Chamaco les agradeció: «La gente que cruzo y conozco, me trata con cariño y me pide que vuelva. Ahora es todo cuestión de tiempo».
Por: Gabriel Obelar