El Chelo está «con ganas de aprovechar la oportunidad», donde tendría la chance de estar ante San Lorenzo, en la que remarcó: «Hay cosas que no las podemos cometer para no terminar perdiendo».
«Esperemos que el entrenador pueda confirmar el equipo, pero tengo ganas de estar y ser parte del once inicial si está la confirmación. Contento por ese lado y con ganas de aprovechar la oportunidad». Sereno, metido y con ansiedad, así vive las horas Guzmán, que se volvería a calzar la 5 Rojinegra ante el Ciclón.
Por más que el Chelo estará, no le modifica la posición: «Cómo volante derecho tuvo las oportunidades en este torneo y me pide lo mismo, que ayude a Rodri (Arciero) para contener a San Lorenzo y no me quita libertad a la hora de atacar, sino que me pide que llegue al final. Tranquilo, esperando que llegue el partido».
«Necesitamos sumar para lo que sera el promedio del año que viene. El objetivo se cumplió, cuatro fechas antes que termine el torneo y es muy bueno. Las tres fechas que quedan, trataremos de sumar la mayor cantidad de puntos posibles, engrosar el promedio para no arrancar ajustados el torneo que viene».
Acerca de la necesidad, remarcó: «Necesitamos mejorar para sumar en los partidos que queda. Cometimos errores y contra estos rivales, cómo Colón y San Lorenzo, hay cosas que no las podemos cometer porque terminas perdiendo partidos, que si estamos concentrados, podemos sumar».
Y agregó: «Hay que reveer eso y tratar de ser el equipo que fuimos a lo largo de todo el torneo, concentrados y muy intensos, porque esa es la manera de jugar, tenemos que volver a las fuentes, si queremos ganar».
Sobre su visión de la campaña Santa y su rendimiento, reconoció: «A nivel colectivo se cumplió el objetivo, cuando se comenzó el año, de tratar de mantener la categoría. En lo personal tuve chances, la idea era sumar más minutos, pero eso pasa por decisión táctica. Pero cuando me tocó jugar me sentí bien y uno siempre quiere estar, sumar y ayudar. El CT es el que decide y nosotros tenemos que ayudar desde donde nos toque».
Por: Gabriel Obelar