domingo 6 de abril de 2025

El amuleto de Ribas

Sebastián Ribas llegó a la ciudad de Paraná y sin pensarlo, encontró una cábala antes de cada partido, que volvió la semana pasada y el Vikingo volvió a convertir.

 

Creer o reventar. A lo largo de la historia, técnicos y futbolistas han recurrido a sus diferentes cábalas o amuletos, tal es el caso de Rubén Forestello con su ropa interior.

Y Sebastián Ribas llegó a Paraná sin creencias en esos detalles, pero no tuvo otro remedio que creer y la sequía de goles, en las 7 fechas que no convirtió tiene un por qué y se llama Javier Ferreyra.

 

¿Quién es? El portero del Club Atlético Patronato, quién está todos los días por la tarde, recibiendo y despidiendo a todos aquellos que realizan sus respectivas actividades en la institución, cómo también, a los futbolistas del primer equipo.

«Todo comenzó cuando arrancó el campeonato. Seba estaba dando vueltas por acá y yo, cómo soy, saludando a todos, un jueves lo encuentro, lo saludo y después hace un gol contra Argentinos Juniors», contó Javier a La Cábala.

«Después, a la semana, me hizo acordar que el saludo le había hecho bien, entonces arrancaron los diferentes saludos todas las semanas, con abrazos y deseándole suerte, siempre hizo goles».

«Javier es un tipo al que quiero y aprecio mucho. Nos volvimos a encontrar otra vez y se volvió a dar lo de los goles. No creo en esas cosas, pero si en la buena energía», comentó al respecto el propio Ribas a este medio.

Puede ser casualidad o no, pero el hijo de Javier, Cristian Ferreyra, profesor de la escuelita de Patronato, tuvo un duro accidente, por lo que el portero se ausentó varios días por cuestiones lógicas. «Se tomó vacaciones», entre risas, manifestó Ribas, al respecto. Que en ese lapso, tuvo la sequías de goles.

«Van a decir que soy un amuleto», contó Ferreyra que al mismo tiempo revivió el reencuentro: «Después de mucho nos encontramos en un estacionamiento cerca del consultorio de Tuti (kinesiólogo del plantel), le pegué el grito para saludarlo y el me dijo ‘estoy seco porque no me has saludado’, y ahí le comenté mis cosas y lo abrace».

«Lo encontré en un parking y estaba enojado porque rompió la cábala y se lo dije», contó Seba, «Y funciona», cerró, porque el pasado domingo, después de reencontrarlo a Javi, convirtió dos tantos, rompiendo la sequía y volviendo al gol.

Pero ya los une algo más que una simple cábala, sino que Ribas, en el último partido del semestre pasado, contra Olimpo, le contó a sus padres la situación y les presentó a Javier, a la salida del club: «Me vinieron a ver mis padres y mientras esperamos el taxi, se los presente y les comente la situación y mis viejos se fueron contentos por haber conocido a alguien tan bueno en el club».

«Son cosas lindas y que las disfruto, me pasó con Garrido también. Debe ser casualidad, no creo que sea tan fantástico». Pero La Cábala no quiso romper con el amuleto y los volvió a reencontrar en la previa a la última fecha del torneo.

¿Vas a mojar Seba?

Por: Gabriel Obelar 

 

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One comment

  1. No me caben dudas, Javier es un tipo muy positivo y muy buena persona. Lo sé por que lo conosco muy bien